Mostrando entradas con la etiqueta Relatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relatos. Mostrar todas las entradas

7 de abril de 2026

Creía que mi padre era Dios (Anagrama)

Título: Creía que mi padre era Dios. Relatos verídicos de la vida americana (I Thought My Father Was God, and Other True Tales from NPR's National Story Project)
Autor: Paul Auster (ed.)
Edición: Anagrama, Barcelona 2002

Con este título tan largo, Auster publica una selección de 180 de los más de cuatro mil relatos que le enviaron los oyentes cuando el autor les invitó a participar en un programa de radio contando una historia verdadera. El resultado son un conjunto de fragmentos breves de la vida real, todos interesantes y algunos realmente buenos.

28 de enero de 2026

El viaje de Jonás (Ediciones del Bronce)

Título: El viaje de Jonás
Autor: José Jiménez Lozano
Edición: Ediciones del Bronce, Barcelona 2002

Igual que hace en Sara de Ur y, en cierta medida, en Libro de visitantes, Jiménez Lozano recrea en este librillo una historia bíblica, en este caso, la historia de Jonás, un pequeño profeta que decide huir lo más lejos posible cuando Yahve le pide que vaya a Nínive y anuncie la destrucción de la ciudad.

El tono es irónico, divertido, ingenuo, juguetón, imaginativo, pero también serio cuando es necesario. La verdad es que me gusta mucho este tipo de libros de Jiménez Lozano.

5 de octubre de 2024

Tres relatos de Irène Némirovsky (Salamandra)

Autor: Irène Némirovsky
Título: David Golder, 1929, Salamandra, Barcelona 2006; El baile (Le Bal), 1930, Salamandra, Barcelona 2006; Nieve en otoño (Les mouches d'automne), 1931, Salamandra, Barcelona 2010

Entre que la literatura rusa y centroeuropea me superan un poco -todo drama, tragedia, nostalgia y tristeza-, y que cuando se recuperó Suite francesa todo era "tienes que leerla", había dejado totalmente de lado a Irène Némirovsky. Gracias a un amigo me he lanzado con sus tres primeros relatos y ha sido un gran acierto: los prejuicios ahorran tiempo, pero hay que saber cuestionarlos.

Los tres libros me han encantado. Todos reflejan la experiencia vital de la autora: David Golder (¡menudo debut!) y El baile rezuman ironía y humor negro, muy divertidos. Nieve en otoño sigue más la línea nostálgica de las familias nobles rusas que se exiliaron en Francia durante la Revolución de 1917. Seguiré con los libros de Némirovsky, en orden, y cuando llegue a Suite francesa veremos si me ha conquistado como para cuestionar otro prejuicio: el de no leer libros que el autor no pudo completar.

24 de abril de 2022

Los peces de la amargura (Tusquets)

Título: Los peces de la amargura
Autor: Fernando Aramburu
Edición: Tusquets, Barcelona 2006

«Es difícil empezar a leer las historias en principio modestas, de una engañosa sencillez de Los peces de la amargura, y no sentirse conmovido, sacudido -a veces, indignado- por la verdad humana de que están hechas, una materia extremadamente dolorosa para tantas y tantas víctimas del crimen basado en la excusa política, pero que sólo un narrador excepcional como Aramburu logra contar de manera verídicas y creíble. Un padre se aferra a sus rutinas y aficiones, como cuidar los peces, para sobrellevar el trastorno de una hija hospitalizada e inválida; un matrimonio, fastidiado por el hostigamiento de los fanáticos contra un vecino, espera y desea que éste se vaya de una vez; un joven recuerda a su compañero de juegos, que luego lo será de atentados; una mujer resiste cuanto puede los asedios y amenazas para no marcharse... A manera de crónicas o reportajes, de testimonios en primera persona, de cartas o relatos contados a los hijos, Los peces de la amargura recoge fragmentos de vidas en las que sin dramatismo aparente, de modo indirecto o inesperado -es decir, eficaz- asoma la emoción y, con ella la denuncia y el homenaje» (de la contraportada).

Muy buen libro. Cuando comenté con un amigo que quería leer Patria, me dijo: "Es mejor Los peces de la amargura, refleja mejor lo que fue todo aquello". Como mi amigo es lector aisduo de Aramburu y conoce de primera mano la realidad de la que habla el libro, le hice caso. No me equivoqué. Este me gustó más que el otro; de hecho, a ratos me pareció que Patria era este libro de relatos pero escrito en forma de novela. Muy recomendable. También muy triste.

10 de febrero de 2021

Los grandes relatos (Anthropos)

Título: Los grandes relatos
Autor: José Jiménez Lozano
Edición: Anthropos, Barcelona 1991

«Los grandes relatos es un puñado de narraciones a la vez independientes e íntimamente trabadas entre sí, que ofrecen otros tantos retazos de vidas contados por el placer de contarlos y para placer de quien lea, pero que también llevarán hasta el lector la presencia de unos hombres y mujeres, unas historias y unos sueños con los que se sentirá acompañado, o que ensancharán su vida con alegrías o melancolías y con palabras verdaderas. El narrador de Los grandes relatos cuenta, en efecto, cosas simplicísimas, con simplicísimas palabras y en un muy corto espacio. Es decir, con las mínimas mediaciones posibles para que, entre el lector y la realidad o el sueño que se muestran, no haya siquiera una película de cristal muy transparente, sino sólo el aire que respirarán juntos ese lector y los personajes de estas historias minúsculas y cotidianas; en realidad los únicos grandes relatos, la verdadera historia universal que subraya irónicamente el título de este libro, que son fábulas como un manantial de agua según brota» (de la contraportada).

Por casa hay varios libros de Jiménez Lozano y de vez en cuando me animo con uno de ellos. Es un autor que siempre me gusta y siempre me cuesta, porque, cuando el narrador es un lugareño, como en este caso, "escribe difícil", por decirlo de algún modo (lo de "simplicísimas palabras" del texto de la contraportada no se lo cree nadie). En este caso resulta muy agradable la sensación de narrador único de todos los relatos. Es como si estuvieras leyendo los recuerdos de infancia de tu abuelo durante la posguerra española. Recomendable.

8 de junio de 2013

Intérprete de emociones (Ediciones del Bronce)

Título: Intérprete de emociones (Interpreter of Maladies)
Autor: Jhumpa Lahiri
Edición: Ediciones del Bronce, Barcelona 2000
Premio Pulitzer 2000

«Entre la India y Nueva Inglaterra, las historias en este extraordinario debut nos hacen cómplices de los viajes emocionales de los personajes, que buscan el amor traspasando las fronteras de las naciones y de las generaciones. Enriquecidas con detalles sensuales de la cultura india, estas historias abarcan el sentimiento universal de sentirse extranjero en alguna parte» (de la contraportada).

Lo empecé sin más -por leer un Pulitzer y porque el cuerpo en ese momento me pedía cositas cortas- y no resultó tan mal: una C alta. El relato que más me gustó es el que da título al libro. Si tienes el libro a mano, puedes darle una oportunidad; si te atrae la cultura india, lo disfrutarás; si no estás en ninguna de las dos situaciones, déjalo pasar.

12 de febrero de 2012

El candor del padre Brown (Valdemar)

Título: El candor del padre Brown
Autor : G. K. Chesterton
Año: 1912
Edición: Valdemar, Madrid 2000

Chesterton era un tipo curioso, que lo mismo le daba escribir una apología del cristianismo que un artículo defensa del género policíaco, o ponerse una túnica negra y púrpura para presidir una reunión del Detection Club. Un ejemplar interesante al que no había conseguido acercarme con éxito hasta que me hicieron descubrir sus cuentos y su padre Brown. Son buenos, la verdad. Y además me parece que tiene mucho mérito escribir un cuento de tema policíaco, ya que el espacio con el que cuentas para plantear el enigma es escaso. Bien, pues Chesterton consigue hacerlo a lo largo de doce narraciones y todas te sorprenden, todas te atrapan, todas te gustan. En la introducción del libro, J. Rafael Hernández -el traductor- cita una idea de Borges interesante: las historias de Chesterton serán recordadas no en virtud de la clave racional que el padre Brown descubre, sino en virtud de lo sobrenatural y monstruoso que antes hemos temido. Me da que esa es la clave.

9 de septiembre de 2011

El ojo de Apolo (Siruela)

Título: El ojo de Apolo
Autor: Gilbert K. Chesterton. Selección y prólogo de Jorge Luis Borges
Edición: Siruela, Madrid 1985

El ojo de Apolo es una selección de cinco cuentos de Chesterton: Los tres jinetes del Apocalipsis, Extraños pasos, El honor de Israel Gow, El ojo de Apolo y El duelo del doctor Hirsch. Todos tienen un toque policíaco, misterioso y sobrenatural, acorde con el espíritu de la colección en la que aparecieron, La Biblioteca de Babel, una colección de literatura fantástica que Borges dirigió para Siruela. Todos los cuentos me han gustado, salvo el último. Y me ha parecido simpatiquísimo el Padre Brown, conocido personaje, un cura un poco desastrado y muy agudo que protagoniza tres de los cuentos.

Pero quizá lo que más me ha gustado del libro es que creo que he encontrado el género en el que puedo leer a Chesterton, el cuento. Y es que El hombre que fue jueves me resultó tan indigesto en su momento que creo que desarrollé una especie de alergia, como pude comprobar al intentar leer otras cosas de este autor. Era oir su nombre y pensar "¡qué tío más pesao!". Sin embargo, el cuento tiene la longitud suficiente para que Chesterton pueda desplegar toda su ironía e ingenio, que son abundantes, y la brevedad necesaria para que no se ponga muy intelectual o excesivamente simbólico. Por cierto, pido disculpas por adelantado a los fans de Gilbert K. que leen este blog por decir lo que he dicho de él y admito sugerencias para seguir por este buen camino que he iniciado.

Bienvenida, Saramaga

24 de abril de 2011

Franny y Zooey (Alianza)

Título: Franny y Zooey
Autor: J. D. Salinger
Año: 1961
Edición: Alizanza, Madrid 2001

El otro día le decía a una lectora del blog que Salinger siempre consigue sorprenderme. Y así es; sinceramente, no sé qué tiene, pero siempre me deja con la sensación de haber leído algo distinto, original, quizá raro, imprevisto,... Franny y Zooey es un libro compuesto por dos relatos que aparecieron independientemente en The New Yorker, en 1955 y 1957 respectivamente (aunque opino que al publicarlos juntos lo que resulta más bien es una novela corta). El primer relato es una larga conversación-discusión sobre literatura entre Franny, la menor de la familia Glass, y su novio Lane, un universitario pijillo y pedante. Franny está tremendamente picajosa como consecuencia de la lectura de El peregrino ruso, un clásico de la espiritualidad cristiana oriental, y el pobre Lane no entiende qué le ha pasado a su adorable y guapa novia. Magistral. El segundo relato, bastante más largo, arranca con Zooey Glass en la bañera releyendo una carta que le escribió hace años su hermano Buddy, y continúa con una serie de memorables conversaciones entre Zooey y su madre y Zooey y Franny, precisamente sobre qué le puede estar pasando a Franny. Desconcertante, por no esperado, el final y el contenido religioso de todo el cuento. Fantástico el personaje de Zooey, en mi opinión cercano a los seres grotescos que pueblan los libros de Flannery O'Connor, pero en neoyorquino, guapo e intelectualemete superdotado.

14 de abril de 2011

Rúa (Alfaguara)

Título: Rúa
Autor: Miguel Torga
Año: 1942
Edición: Alfaguara, Madrid 1994

El relato no es fácil, ni de escribir ni de leer. La machada que acabo de escribir me sirve para introducir la primera idea de este comentario: Torga se maneja bastante bien en el género. Rúa lo componen trece relatos que, salvo dos o tres que me han gustado menos, funcionan a las mil maravillas. El portugués consigue transmitir bien, en pocos trazos, el ambiente y la vida de sus personajes, que, y aquí viene el pero, en su mayoría son de lo más deprimente que me he encontrado. Porque Torga no debía ser precisamente "la alegría de la huerta", o al menos no lo parece por las cosas que escribe. Si no fuese porque sería destripar algunos cuentos, te contaría cuántos acaban con una muerte o con un suicidio. Cuando ves que un personaje empieza a desvariar un poquillo o se le empiezan a poner las cosas cuesta arriba, enseguida piensas, "pobre, te quedan pocas páginas de vida". Y todo sin un respiro, sin un "esto es un desastre pero nos tenemos el uno al otro" de vez en cuando (salvo en dos relatos, "El señor Estrela y su mujer" y "Un día triste").

He dudado mucho entre la B y la C, pero al final se ha impuesto mi carácter positivo a prueba de torgas y demás realistas y le he puesto una B (minúscula).

13 de diciembre de 2010

Cuentos. Antología (Espasa Calpe)

Título: Cuentos. Antología
Autor: Julio Ramón Ribeyro (edición a cargo de Ángel Esteban)
Edición: Espasa Calpe, Madrid 1998

El otro día fui a comprar tabaco y casi se me para el corazón. ¡¿3,75 €?! ¡¿Nos hemos vuelto locos?! Lógicamente, salí del estanco diciéndome que era la última cajetilla que compraba (y de momento lo he cumplido, no porque haya conseguido dejarlo, sino porque todavía me dura: parece que en lugar de 20 pitillos tiene 30). En esas estaba cuando me vino a la memoria "Sólo para fumadores", un relato de Julio Ramón Ribeyro, todo un canto al placer de fumar.

Fue hace años. Por aquel entonces leía mucho relato y un buen amigo me pasó la antología de cuentos del peruano Ribeyro que acababa de editar Espasa. Recuerdo poco: relatos duros, a veces demasiado, y muy bien escritos. En esa época estaba fascinado por Carver y Ribeyro encajó bien en aquel ambiente, aunque fueran distintos. Recomendable para aquellos que les gusta el género y tienen buen estómago.

1 de diciembre de 2010

La muerte de Ivan Ilich (Alianza)

Título: La muerte de Ivan Ilich
Autor: Lev Tolstói
Año: 1886
Edición: Alianza, Madrid 2009

Ivan Ilich es un funcionario de alto rango. Él no lo sabe, no se da cuenta, pero su vida está absolutamente vacía: todo se reduce a ascender y ganar más dinero -para tener contentas a su esposa y a su hija adolescente-, a llevar una vida "agradable y decorosa, como él juzgaba que debía ser". Y así van las cosas hasta que un dolorcillo en el lado izquierdo del estómago se va extendiendo por todo su cuerpo. Ivan Ilich se da cuenta de que se muere y la desesperación se adueña de él.

La muerte de Ivan Ilich es un relato contundente que te hace vivir una situación que no la deseo a nadie: la de estar muriéndote y darte cuenta de que tu vida ha sido, de hecho, lo que no debía ser, una vida mal vivida de principio a fin. No se la deseo a nadie porque entonces llega inevitablemente la terrible pregunta: "si salgo de la vida con la conciencia de haber destruido todo lo que me fue dado, y es imposible rectificarlo, ¿entonces qué?". La solución, en las cuatro últimas páginas. Un relato muy recomendable.

16 de abril de 2010

La historia del señor Sommer (Seix Barral)

Título: La historia del señor Sommer
Autor: Patrick Süskind
Editorial: Seix Barral, Barcelona 1991


En la época en que el protagonista aún se subía a los árboles, vivían en el pueblo, cerca de su casa, el señor y la señor Sommer. Nadie sabía nada de ellos en particular, pero no había persona en un radio de sesenta kilómetros que no conociera al señor Sommer, porque el señor Sommer estaba siempre andando de un lado para otro, de pueblo en pueblo, deprisa, como si alguien le persiguiera.

En estos días he releído este librillo (son apenas 130 páginas de tamaño pequeño, letra grande y márgenes generosos) que leí hace años, una cara totalmente distinta del Patrick Süskind de El perfume. Recordaba de él una escena muy muy divertida y un regustillo amargo al final. La impresión se ha confirmado, aunque me he reído menos esta vez. Se trata de un relato sobre el paso de la infancia a la adolescencia del protagonista, con todos los elementos clásicos, incluída la primera experiencia de la muerte. La historia está en primera persona, con la frescura de un niño parloteando, e incluye ilustraciones de Sempé, el de El pequeño Nicolás.

Actualización 06/05/2010: Mic, que edita con algunas gentes más un par de blogs enormes (uno y dos), me apunta que La Buena Vida dedica una canción al señor Sommer: qué chulo. Podéis ver la letra aquí

11 de marzo de 2009

Un hombre bueno es difícil de encontrar (Lumen)

Si tuviera delante a Flannery O'Connor, o pudiera escribirle una carta con la seguridad de que la iba a leer, le preguntaría: ¨Querida Flannery: ¿de qué vas?¨. Es decir: ¿qué pretendes con esto que escribes?, ¿cómo se te ocurren estas cosas tan horribles? Vaya por delante que el libro me ha gustado.

Los cuentos recogidos en este libro están poblados de lerdos y tarados, de seres moralmente deformes, que inspiran temor y piedad. Creo que esa es la clave: temor -por la maldad que transpiran algunos- y piedad. Y sin embargo sé que Flannery no estaba loca, y con sus historias buscaba decirnos algo. Un amigo con el que estuve este fin de semana, y que sabe del tema como para organizar un congreso, intentó explicármelo -irreproducible el discurso completo: en la retentiva sí que noto la edad que tengo- y me aconsejó que, para aclararme, me lea Misterio y maneras. Lo haré, sin duda, pero no ahora (ahora le toca a Charles Dickens). Un consejo: si te animas a leerlo, hazlo a sorbitos, un cuento entre libro y libro. Aquí te dejo un comentario más extenso.

12 de febrero de 2009

Mendel el de los libros

Como consecuencia de un trauma provocado por La piedad peligrosa, de Stefan Zweig, no leo mucha literatura centroeuropea. Desde aquella lectura, que no acabé, he etiquetado injustamente a estos autores como ¨los reyes del pedaleo¨ y, aunque de vez en cuando hago incursiones, siempre se me ocurre algo mejor que leer. Este post de Álvaro de la Rica y la recomendación de Ángela me animaron a comprar Mendel el de los libros, precisamente de Zweig.

Bien. La edición de Acantilado, como siempre, gozosa.

25 de septiembre de 2008

El aleph (Alianza)

Autor: Jorge Luis Borges
Título: El Aleph
Editorial: Alianza
País: Argentina
Año: 1949; con añadidos en 1952
Calificación personal: B
Público: para lectores expertos
Una impresión: recuerdo que la lectura de algunos relatos es exigente, y tienes la sensación de andar un poco perdido. El que más me gustó, El inmortal
Otra opinión: «Si cuando comentaba “Ficciones” decía que había que leer a Borges, al menos, una vez en la vida, ahora podría decir que, si alguien decide hacerlo, el libro que debería escoger es “El Aleph”» (http://www.solodelibros.es/07/12/2005/el-aleph-jorge-luis-borges/)

12 de junio de 2008

Carnaval (Acantilado)

Animado por la promesa de un libro divertido que hacía esta crítica, decidí comprar y leer Carnaval, la segunda antología de relatos de James Thurber que publica Acantilado. Hasta que llegué a la página cincuenta, un pensamiento invadía mi cabeza: Thurber estaba loco. Pero las risas no aparecían por ningún lado y la tentación de dejar el libro se hacía cada vez más ingobernable. A partir del séptimo relato -Cómo ver una mala obra de teatro- la cosa cambia y, con altibajos, el libro remonta un poco, pero poco. Los mejores relatos: La ruptura de los Winship, El misterio del asesinato de Macbeth, La noche en que se cayó la cama y La noche en que entró el fantasma.
La contraportada del libro dice: «Su humor, ácido y extraordinariamente original (...), le ganó un lugar en una generación de escritores que incluía nombres tan célebres como los de Dorothy Parker y Truman Capote». Ya se que las contraportadas se escriben para que te compres el libro, pero poner a Thurber a la altura de Capote o la Parker... Quizá si me leyera algún otro de sus libros cambiaría de opinión, pero no creo que lo haga.