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16 de septiembre de 2011

El nombre de los nuestros (Destino)

Título: El nombre de los nuestros
Autor: Lorenzo Silva
Edición: Destino, Barcelona 2001

El nombre de los nuestros es una lectura que no me pega, básicamente porque los libros sobre guerras y soldados no me atraen (sí los de espías). Me lo he leído porque Lorenzo Silva está en caída libre dentro de mi ranking personal y no quiero, porque me cae bien, así que pensé que quizá un cambio de línea literaria ayudaría: ya que lo de Bevilacqua y Chamorro no chuta, probemos con la cosa marroquí. Y, la verdad, ¿qué queréis que os diga?, pues no ha terminado de engancharme. El inicio interesante, luego un poco de lío con la cosa geográfica y la proliferación de personajes (desde mis 40, cuando un libro cambia mucho de escenario o tiene muchos personajes, me pierdo). Desde luego, el libro transmite bien el horror que supone una guerra; y el episodio histórico en el que está ambientada, el Desastre de Annual, es muy interesante, quizá por desconocido (la asignatura de historia nunca me fue bien).

Termino con un llamamiento a los lorenzosilvanianos que frecuentan este blog: ¿por dónde sigo?

26 de agosto de 2011

La estrategia del agua (Destino)

Título: La estrategia del agua
Autor: Lorenzo Silva
Edición: Destino, Barcelona 2010

Último caso, hasta la fecha, protagonizado por la pareja de guardias civiles Bevilacqua y Chamorro. He leído toda la serie salvo Nadie vale más que otro, y sólo recuerdo haber disfrutado con El alquimista impaciente, el resto, sin más. Prometí no seguir con la serie, pero me ha podido el afán de coleccionismo («me las he leído todas, ¿sabes?») y he picado con La estrategia del agua: flojo. El libro arranca normal y se desinfla del todo cuando la juez autoriza las escuchas: ya está, no hay más investigación, sólo escuchar. Creo que está vez sí abandono la serie (ya veremos qué pasa cuando salga el próximo), pero he decidido seguir con Lorenzo Silva y tengo en la estantería El nombre de los nuestros. A ver si el cambio de registro... Por cierto, la edición de bolsillo de Booket está bastante bien.

Bienvenidas, Cassandra Mc y Laura Cid.

19 de marzo de 2010

El lejano país de los estanques (Destino)

He interrumpido un par de días la lectura de El embrujo de Shanghai para leer El lejano país de los estanques, la primera novela de Lorenzo Silva protagonizada por la pareja de guardias civiles Vila y Chamorro. ¿El motivo de la lectura? Coleccionismo: vi en un artículo que era la única de la serie que no había leído (aparte de la última, que acaba de salir) y decidí completar la lista.

Ha sido un poco decepcionante, la verdad. Pienso que El alquimista impaciente le salió tan bien, que las otras de la serie se quedan bastante cortas. Como suele ocurrir en las novelas de la serie Vila y Chamorro, el ambiente es pelín sórdido. Aunque no se le suele ir la mano a Silva en la descripción de esa sordidez, en El lejano país de los estanques se hace un poco molesta la insistencia en las hazañas sexuales de la asesinada y los personajes secundarios.

Creo que con esta novelita acaba mi relación con la serie. Tendré que tener muy buenas referencias de las siguientes para animarme.

22 de enero de 2010

Algún día, cuando pueda llevarte a Varsovia (Anaya)

Laura es una chica de catorce años y vive en Getafe. Tiene dos amiguísimas, Irene y Silvia, una es la más lista de la clase y la otra tan guapa que hace anuncios. Laura no es ni muy guapa ni muy lista, es normal, pero lee libros y quiere ser escritora, y eso le da su puntillo de originalidad que la hace atractiva. Un día llegan unos nuevos vecinos a casa de Laura: papá, mamá, una hija y un hijo, Andrzej, de quince años. Andrzej es rubio, flacucho, discreto, y tiene una forma de hablar que encandila: ¿a que se ve venir lo que sigue?

Algún día, cuando pueda llevarte a Varsovia es una novela de amor adolescente, en la que se mezclan elementos de novela de aventuras. Está más o menos conseguida, sin momentos rosas ni verdes, detallitos emocionantes y tres o cuatro golpes de humor a cargo de el hámster, que es el hermano pequeño de Laura. La novela no mata, pero se lee a gusto. Recomendable para gente joven. Se me olvidaba, el autor es Lorenzo Silva.

16 de abril de 2008

10 libros que sí suelo aconsejar

Si opinas igual que yo de los libros de mi anterior entrada, te paso una lista de "antídotos" para cada uno de ellos:
1. Paloma Díaz-Mas, El sueño de Venecia (Anagrama).
2. Robert L. Stevenson, La Isla del Tesoro (Alianza). Novela de aventuras en estado puro.
3. José Ramón Ayllón, Vigo es Vivaldi (Bruño). Una simpática pieza de LIJ. A ratos es un poco ñoño, pero vale la pena.
4. Eduardo Mendoza, Sin noticias de Gurb (Seix Barral). Publicada en 1991, es desternillante. Ojo: hay gente que no engancha con el humor de Mendoza.
5. Lorenzo Silva, El alquimista impaciente (Destino). En mi opinión, la mejor novela de la serie protagonizada por Bevilacqua y Chamorro.
6. Arturo Pérez-Reverte, La tabla de Flandes (Alfaguara). Nada que ver con El Club Dumas.
7. Henning Mankell, La quinta mujer (Tusquets). Si quieres un buen psicópata, lee este libro de Mankell.
8. Hella S. Haasse, El bosque de la larga espera (Edhasa). Esto sí que es novela histórica.
9. George Eliot, Middlemarch. Un estudio de la vida en provincias (Alba). Novela victoriana pero sin misterio. Ochocientas noventa y seis páginas demoledoras con la sociedad de la época. Si prefieres algo más breve, Orgullo y prejuicio, de Jane Austen.
10. Raymond Chandler, El sueño eterno (Alianza). Novela negra de primera calidad.
Todos ellos tienen una B en mi lista

11 de abril de 2008

10 libros que no suelo aconsejar

He visto en el listado de etiquetas que todavía no he hablado de ningún libro al que le haya puesto una D, así que ofrezco una lista de los Bottom Ten. Lógicamente, no recuerdo mucho de ellos, sólo que no me gustaron en su momento. Probablemente son libros buenos que, por h o por b, no me entraron bien: porque esperaba mucho de ellos y me decepcionaron, o porque no era el momento. Ahí van, sin ningún orden:
1. Yasmina Reza, Arte (Anagrama). ¿Por qué me la aconsejaron tanto?
2. Alejandro Dumas, Los tres mosqueteros. Gran desilusión. Se nota mucho que originalmente es una novela por entregas.
3. Julián Ayesta, Helena o el mar de verano (El Acantilado). Bonita página web.
4. Eduardo Mendoza, El último trayecto de Horacio Dos (Seix Barral). En mi opinión un patinazo de un gran autor: ¡si Gurb levantara la cabeza!
5. Lorenzo Silva, La niebla y la doncella (Destino). Después de leer El alquimista impaciente, tremenda decepción.
6. Arturo Pérez-Reverte, El Club Dumas (Alfaguara). Nada que ver con La tabla de Flandes.
7. Guillermo Martínez, Los crímenes de Oxford (Destino). Esta pegando gracias a la película. Me pareció infumable.
8. Gillian Bradshaw, El contador de arena (Salamandra). Sabía que no tenía que volver a leer nada de la Bradshaw después de El faro de Alejandría, pero estaba cansado y sin ideas: el libro se salvó de la papelera gracias a que la sarna con gusto no pica.
9. Wilkie Collins, La dama de blanco. Escrito en 1860, pasa por ser una gran novela policíaca. Para una mente del siglo XXI, acostumbrada a historias más complejas y cinematográficas, el misterio se desvanece cuando te quedan todavía dos tercios de libro. Estoy dispuesto a admitir que no supe ver toda su posible calidad.
10. Dorothy L. Sayers, El misterio del Bellona Club (Lumen). Lo siento Juan, no estoy de acuerdo.