He visto en el listado de etiquetas que todavía no he hablado de ningún libro al que le haya puesto una D, así que ofrezco una lista de los
Bottom Ten. Lógicamente, no recuerdo mucho de ellos, sólo que no me gustaron en su momento. Probablemente son libros buenos que, por h o por b, no me entraron bien: porque esperaba mucho de ellos y me decepcionaron, o porque no era el momento. Ahí van, sin ningún orden:
1.
Yasmina Reza,
Arte (Anagrama). ¿Por qué me la aconsejaron tanto?
2.
Alejandro Dumas,
Los tres mosqueteros. Gran desilusión. Se nota mucho que originalmente es una novela por entregas.
3.
Julián Ayesta,
Helena o el mar de verano (El Acantilado). Bonita
página web.
4.
Eduardo Mendoza,
El último trayecto de Horacio Dos (
Seix Barral). En mi opinión un patinazo de un gran autor: ¡si
Gurb levantara la cabeza!
5.
Lorenzo Silva,
La niebla y la doncella (Destino). Después de leer
El alquimista impaciente, tremenda decepción.
6.
Arturo Pérez-Reverte,
El Club Dumas (Alfaguara). Nada que ver con
La tabla de Flandes.
7.
Guillermo Martínez,
Los crímenes de Oxford (Destino). Esta pegando gracias a la
película. Me pareció infumable.
8.
Gillian Bradshaw,
El contador de arena (Salamandra). Sabía que no tenía que volver a leer nada de la
Bradshaw después de
El faro de Alejandría, pero estaba cansado y sin ideas: el libro se salvó de la papelera gracias a que la sarna con gusto no pica.
9.
Wilkie Collins,
La dama de blanco. Escrito en 1860, pasa por ser una gran novela policíaca. Para una mente del siglo
XXI, acostumbrada a historias más complejas y cinematográficas, el misterio se desvanece cuando te quedan todavía dos tercios de libro. Estoy dispuesto a admitir que no supe ver toda su posible calidad.
10.
Dorothy L. Sayers,
El misterio del Bellona Club (
Lumen). Lo siento
Juan, no estoy de acuerdo.