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4 de mayo de 2015

El rector de Justin (Libros del Asteroide)

Título: El rector de Justin (The Rector of Justin)
Autor: Louis Auchincloss
Año: 1964
Edición: Libros del Asteroide, Barcelona 2010

«A finales del siglo XIX, Francis Prescott, un joven brillante y prometedor, licenciado en Harvard y Oxford, decide renunciar a un futuro más mundano y funda St. Justin Martyr, un internado masculino que con el tiermpo se convertirá en el colegio más exclusivo de los EE. UU., y en cuyas aulas se educarán muchos de los hombres llamados a regir el destino del país. Cincuenta años más tarde un joven profesor del colegio recibirá el encargo de redactar la biografía del carismático fundador y todavía director Cada uno de los testimonios que va recogiendo de amigos, ex alumnos, colaboradores y familiares le ofrece una visión distinta, a veces opuesta, de Prescott, de sus motivaciones y de los problemas a los que ha tenido que enfrentarse, de sus éxitos y fracasos» (de la contraportada).

Lo busqué animado por esta crítica entusiasta y porque me gustan los libros ambientados en los frios colegios de primera mitad del siglo XX. El libro va mezclando el diario personal del encargado de redactar la biografía, Brian Aspinwall, el proceso de redacción de la biografía, episodios pasado narrados por distintas voces y episodios de los últimos años del Dr. Prescott sin que todo resulte un batido imposible de seguir. Pienso que al libro le falta "drama", aunque se narren unos cuantos sucesos dramáticos, y terminas con la sensación de "¿Y bien, cuál es el problema?". Mentiría si dijera que no me ha gustado, pero tampoco ha sido la gran lectura que esperaba

22 de agosto de 2012

Un puente hacia Terabithia (Destino)

Título: Un puente hacia Terabithia (Bridge to Terabithia)
Autor: Katherine Paterson
Año: 1997
Edición: Destino, Barcelona 2007

Jess Aarons, once años, lleva todo el verano entrenando para ser el corredor más rápido de su escuela. Sin embargo, el primer día de clase, una chica nueva, Leslie, les gana a todos. A pesar del enfado, Jess y Leslie acaban haciéndose amigos. La amistad con Leslie supone para Jess descubrir las posibilidades de la imaginación -Leslie puso el nombre de Terabithia a la tierra secreta, y prestó a Jess todos sus libros sobre Narnia para que aprendiera cómo se vivía en los reinos mágicos-, y supone también para él una experiencia profunda de qué significa y qué supone la amistad.

Dice Luis Daniel González: "Dentro de la producción de la autora, Un puente hasta Terabithia, La Gran Gilly Hopkins y Amé a Jacob, son las tres novelas más significativas. Un rasgo básico argumental de las tres, como también de sus otras historias, es que tratan de problemas que pueden encontrar los chicos y chicas al enfrentarse a las «dificultades de crecer». En ese nivel de contenidos pueden calificarse de relatos modélicos, pues Katherine Paterson se toma en serio los sentimientos de los chicos, tanto de sus protagonistas como de sus lectores, y eso le hace abordar temas difíciles con singular profundidad humana y calidad literaria". (aquí puedes leer más sobre el estilo de la autora y sus libros). Yo puedo añadir que es el segundo libro que leo de Katherine Paterson y me ha encantado también; que suscribo plenamente lo que dice González sobre que la Paterson se toma en serio los sentimientos de los chicos y por ello aborda temas difíciles: en este se los toma muy en serio y aborda temas muy difíciles; que no he visto la peli ni creo que la vea: intuyo que podría estropearlo todo; que lo recomiendo (sabiendo eso sí, que es literatura juvenil).

27 de julio de 2012

El tío Petros y la conjetura de Goldbach

Título: El tío Petros y la conjetura de Goldbach (Uncle Petros and Goldbach’s Conjeture)
Autor: Apóstolos Doxiadis
Año: 1992
Edición: Zeta Bolsillo, Barcelona 2005

Lo primero que quiero hacer es dar una explicación, que nadie me ha pedido (¡qué majos sois!), de por qué llevo más de un mes sin actualizar. Si esto fuera un libro inglés de humor, ahora escribiría un par de frases irónicas del tipo: "Ahora que lo pienso, si nadie pide explicaciones de por qué no actualizo es porque hace meses que nadie pasa por aquí y nadie se ha dado cuenta de que esto está más seco que el ojountuerto, y...". Pero hacer ironía sobre mi persona no me va, así que cuento con que días tras día entrabais en el blog y, al ver que no había nada, vuestro día se volvía gris y pensabais: "Tengo que escribir a Ion para decirle que esto no puede seguir así, que mi vida no es la misma desde hace un mes, que por favor haga algo, que no puedo más,...". Ahora en serio, no actualizo porque no me salen las entradas. Me pongo a pensar sobre un libro (tengo casi diez en la estantería esperando) y no me sale nada, no consigo dar forma a esa primer frase de la que tiras y, como las cerezas, salen detrás todas las demás.

Pasando al libro, diré que es flojo, sobre todo el final. De todas formas, aunque no me haya gustado, lo aconsejo, porque se lee bien y entretiene. Y poco más que decir, pero por aquello de aportar algo a los que hayan llegado hasta este segundo párrafo, algunas keywords: tío raro, sobrino majete, matemáticas, explicaciones asequibles, misterio, conjetura de Goldbach, personajes históricos, Gödel, Ramanujan, adolescencia, época universitaria, breve, agradable.

30 de mayo de 2011

América, América (Salamandra)

Autor: Ethan Canin
Título: América, América
Edición: Salamandra, Barcelona 2010

Tengo pendiente este post desde hace meses, pero no me sale. Por más que le doy vueltas, no encuentro un hilo conductor para hacer un comentario sintético y que aporte algo, así que me limito a deciros que me gustó y que Canin escribe muy bien, sobre todo los diálogos, aunque el final no le ha salido bien, como si de repente le entrara la pereza y se quitara el libro de encima. Una B, quizá porque me gustan mucho los norteamericanos. Podía haber sido una C.

15 de marzo de 2011

Matar un ruiseñor (Ediciones B)

Título: Matar un ruiseñor
Autor: Harper Lee
Año: 1960
Edición: Ediciones B, Barcelona 2006
Premio Pulitzer 1961

¿Qué cabe esperar de una novela cuyos protagonistas tienen por nombre Atticus, Jem, Scout, Calpurnia o Dill? Pues algo distinto, sin duda. Matar un ruiseñor es distinta por su ambiente -sur de EE.UU., época post Gran Depresión-, por la psicología de sus personajes -sur de EE.UU.-, y por la sencillez con la que aborda cuestiones de gran calado: injusticia racial, el miedo al cambio, el rechazo a lo diferente, la pérdida de la inocencia, los prejuicios de clase... Basta echar un vistazo a la voz «To Kill a Mockingbird» en Wikipedia para darse cuenta de que el libro da para mucho. No cuento de qué va porque más o menos todo el mundo conoce el argumento.

El libro engancha de principio a fin, primero con las andanzas de los niños y el misterio de Boo Radley, luego con la narración del juicio y todo lo que le rodea. A mí lo que más me ha interesado, sin duda, ha sido Atticus, por su integridad moral, por su sentido común, por su manera de educar a Scout y Jem. Un gigante. Y me he reído bastante con las ocurrencias de Scout. Lo recomiendo a todos. Y, por favor, que nadie diga que ya vio la película: por muy buena que sea (Oscar al mejor guión adaptado) y por muy bien que lo haga Gregory Peck (Oscar al mejor actor), no es lo mismo, ni de lejos.

Gracias a los que me lo aconsejaron cuando hablé de La hija del optimista -María, Varenka, Ignatius y Pilu-

26 de septiembre de 2010

Blanca como la nieve, roja como la sangre (Grijalbo)

Título: Blanca como la nieve, roja como la sangre
Autor: Alessandro D'Avenia
Edición: Grijalbo, Barcelona 2010


Leo tiene 16 años y es muy coherente con su edad: padece el caos hormonal propio del momento y no puede evitar ser como es y actuar como actúa. Para Leo cada cosa tiene un color: el blanco es el color del silencio y no lo soporta, el rojo es el color del pelo de Beatrice de la que está enamorado en secreto. Leo siempre se ha preguntado por qué el amor y la sangre son del mismo color. El libro cuenta cómo la leucemia de Beatrice le ayuda a dar con la respuesta.

Blanca como la nieve, roja como la sangre tiene muchos elementos que puedes encontrar en otras novelas de iniciación: el amigote-amigo hasta la muerte, la amiga, el fútbol, la chica guapa del instituto, el profe que te hace pensar,... Y el drama, que desemboca en un paso adelante en el proceso de hacerse mayor, proceso que es como el parto, doloroso, pero esta vez para el alumbrado (bueno, siendo realistas, también para los de alrededor). La novela es divertida, con fogonazos poéticos y profundos. Me gusta que Leo se lleve bien con sus padres y se interese por los estudios cuando lo que le enseñan es interesante, que ambas cosas sean compatibles con su inevitable rebeldía adolescente. Se nota que Alessandro D'Avenia tiene 32 años, ha estudiado Letras Clásicas y es profesor en un instituto: conoce el paño y su retrato de los personajes es creíble. Sobre esto, alguien puede decir que Leo a veces habla como si fuera mayor, como si fuera el autor el que habla. Puede que sí, pero hay que tener en cuenta que el adolescente medio italiano es infinitamente más culto que el adolescente medio español (basta ver las asignaturas del liceo scientifico y del liceo classico).

Bueno, me he enredado más de la cuenta. El libro me ha gustado, lo aconsejo, y pienso que puede gustar más a ellas. Dos opiniones sobre el libro que comparto: Javier Cercas y Luis Daniel González.

13 de septiembre de 2010

Vieja escuela (Alfaguara)

Título: Vieja escuela
Autor: Tobias Wolff
Año: 2003
Edición: Alfaguara, Madrid 2005


Llevo varios días dándole vueltas al comentario de este libro y no encuentro el modo de hacerlo. Casi desde el inicio del blog me propuse hacer entradas cortas, de un par o tres de párrafos, lo cual significa pensar antes de escribir qué voy a resaltar del libro, cuál será el hilo conductor del comentario. O, si quiero decir muchas cosas, cómo hacerlo sin acudir al comando "numeración y viñetas". Con los libros que me han gustado a ratos sí y a ratos no, como Vieja escuela, es difícil.

El comienzo de la lectura fue como si saliera un brazo del libro, me agarrara por el cuello y me metiera dentro, en un lugar donde me gustaría estar: el colegio, el ambiente elitista, postizo y decadente, la omnipresencia de la literatura, el afán de todos por ser escritores, la visita al colegio de Robert Frost... Una delicia. Después, llega Ayn Rand y lo estropea todo durante un buen número de páginas -¿qué está pasando?-, hasta que la novela despega de nuevo cuando el protagonista se encuentra con el relato "Un baile de aquel verano". La cosa se torna menos bucólico-literaria y más dramática -bien-, hasta los dos últimos capítulos, que no entiendo qué pintan ahí. Seguramente un filólogo le sacará más partido al libro que yo.

A pesar de todo, creo que el libro vale la pena, también porque Tobias Wolff tiene una prosa magnífica, y porque al apoyarse en elementos autobiográficos sabe de qué habla. Como siempre, la edición de Alfaguara magnífica.

2 de septiembre de 2010

El camino (Destino)

Título: El camino
Autor: Miguel Delibes
Año: 1950
Edición: Destino, Barcelona 1986


Parece increíble que a estas alturas de mi vida todavía no hubiera leído El camino, pero así es; paradójico, que uno ande más o menos "al loro" de las cosas que van saliendo y tenga este tipo de vacíos en su curriculum. El libro es buenísimo, sin duda alguna. Miguel Delibes escribe como los ángeles, la historia que narra es entrañable, te hace reir, te hace pensar, te pone serio, y los personajes son de esos que cuesta dejar (¿o "dejarlos"? Admito sugerencias razonadas). Altamente recomendable, también para gente joven. Hacía tiempo que no ponía una A y ya tenía ganas de disfrutar.

Una pequeña anécdota de la lectura. Hace tiempo leí que en toda historia debe morir uno de los personajes principales (la frase no era tan animal, pero la idea era esa). No recuerdo la justificación. El caso es que desde entonces siempre me fijo si eso ocurre o no, y de momento se cumple más o menos siempre. Leyendo El camino me di cuenta de que se iba acabando el libro y ninguno de los personajes principales tenía pinta de dejarnos; e iban pasando las páginas y nada; y nada... Hasta empecé a pensar "a ver cómo hace Delibes para meter un muerto, porque ya no cabe". Pero sí, cabe, en el momento justo, y además es el elemento que falta en la maduración de Daniel, el Mochuelo. Bueno, el que falta llega en el último párrafo, en la última frase. Genial.

28 de marzo de 2010

El embrujo de Shanghai (Círculo de Lectores)

Barcelona, primeros años de la posguerra española. Daniel, mientras espera a cumplir la edad para entrar como aprendiz en una joyería, acompaña en su deambular callejero al Capitán Blay, un loco muy divertido que se dedica a recoger firmas por el vecindario para evitar que el supuesto gas tóxico que produce una fábrica cercana contamine la ciudad. Parte de la "campaña" consiste en que Daniel haga un dibujo de Susana, una niña tuberculosa, cuyo padre está exiliado en Francia, para acompañar la solicitud para la que el capitán recoge firmas. Con este motivo, Daniel comienza a frecuentar la casa donde vive Susana con su madre, la señora Anita.

Cuando parece que la historia se centrará en la triste vida diaria de los personajes ya en escena, hace su aparición Nandu Forcat, un amigo del padre de Susana, que va narrando a los niños el viaje que este último hizo a Shaghai para cumplir un "encargo" de uno de sus compañeros de la resistencia. Ambos relatos se van entrelazando maravillosamente, el del viaje a Shanghai al más puro estilo de la novela negra; el del pasar de los días de Daniel, Susana, Nandu, los Chacón, la señora Anita, etc. combinando costumbrismo, relato de iniciación y humor un tanto desgarrado. Cuando quedan pocas páginas para el final y empiezas a preguntarte cómo va a hacer Juan Marsé para acabar el libro, aparece un nuevo personaje que imprime a la narración un giro espectacular, covirtiéndola en un drama de final no muy feliz.

El libro me ha gustado. No es un libro complaciente, es triste, un pelín pesimista, pero no agobiante ni opresivo. Y se agradece mucho que Marsé se centre en el lado humano de los conflictos, dejando de lado la situación política del momento y las motivaciones ideológicas de los personajes. Recomendable.

6 de enero de 2010

La sombra del ciprés es alargada (Destino)

Durante un paseo por las afueras de Ávila, Pedro recibe una extraña enseñanza de don Mateo, su maestro: «—Tal vez el secreto (de la felicidad) —añadió don Mateo— esté en quedarse en poco: lograrlo todo no da la felicidad, porque al tener acompaña siempre el temor de perderlo, que proporciona un desasosiego semejante al de no poseer nada. Debemos vigilar nuestras conquistas terrenas tanto como a nosotros mismos. Son, casi siempre, la causa de la infelicidad de los hombres». La temprana experiencia de la muerte de un ser querido, hace que se grabe profundamente en el corazón de Pedro esa idea expresada por su maestro: «al tener acompaña siempre el temor de perderlo», hasta el punto de organizar su vida según un principio terrible: evitar dar continuidad a sus relaciones personales y evitar profundizar en la amistad con cualquier persona que por alguna razón esté en constante conexión con él; que su corazón no albergue a nadie, para evitar el dolor que le producirá su pérdida. Se convierte así en un ser huraño, autónomo y oscuro, en el que el mundo rebota: «ni yo pasaba de su costra ni él rebasaba la superficie de mi piel». Pero la barrera que Pedro ha construido es derribada, no sin dificultad, por una ley que es más verdad que el mundo: «no es bueno que el hombre esté solo».

La sombra de ciprés es alargada es la primera novela de Miguel Delibes, con la que ganó el Premio Nadal en 1947. Asusta pensar que con 26 ó 27 años alguien pueda escribir algo tan poderoso, tan contundente, tan bueno, y lo escriba tan bien (yo, a mis casi 40 sudo para componer dos párrafos bien hilados para este blog), aunque a ratos me ha parecido que se estancaba un poco. La novela es dura, nada complaciente, da miedo ver al protagonista pasarlo tan mal. Pero, pienso, el fondo es esperanzado; no te deja de bajón, nuevamente pienso, por el trasfondo religioso de la vida que nos muestra al contarnos la vida de Pedro. Se podría decir de Delibes que es existencialmente pesimista, pero ontológicamente optimista. De hecho, el final de la novela está bañado de una serena alegría. Y el final me ha encantado y me ha hecho soltar el aire que se me había estancado en los pulmones ocho páginas mas atrás: «Me sonreía el contorno de Ávila allá, a lo lejos. Del otro lado de la muralla permanecían Martina, doña Gregoria y el señor Lesmes. Y por encima aún me quedaba Dios».

Una novela altamente recomendable y un buen empujón para seguir conociendo a Delibes.

4 de marzo de 2009

Las inquietudes de Shanti Andía (Caro Raggio/Cátedra)

¨Las inquietudes de Shanti Andía es una novela de vida de marinos. Shanti Andía es un marino mercante que, ya viejo y retirado, escribe en su pueblo de la costa vasca las memorias de su vida¨. Esto dice Pío Baroja de su novela en Páginas escogidas (Madrid, 1918, p. 320). La vida de Shanti es bastante emocionante, y la de su tío Juan de Aguirre, el otro gran personaje, es una auténtica montaña rusa. Ambas dan para un novelón, que es lo que me acabo de leer.

El libro tiene de todo: duelos, muertes, piratas, barcos negreros, tesoros escondidos, amor, pasiones humanas, secretos de familia nunca confesados, heroísmo, naufragios, fugas,... y, además, la costa guipuzcoana y el mundo costero vasco, que me han traído agradables recuerdos. Una auténtica novela de aventuras, que me ha hecho disfrutar tanto como lo hizo en su momento La isla del tesoro. Y todo ello escrito en un castellano exquisito. Os la recomiendo vivamente.

Ha sido un gran acierto comenzar con esta novela mi viaje a la literatura española de la primera mitad del siglo XX. Las siguiente etapa será, seguramente, El jarama, de Rafael Sánchez Ferlosio, siempre que no se cuele delante algo de Dickens, al que le tengo unas ganas... Y todo ello después de acabar -ya va siendo hora- Un hombre bueno es difícil de encontrar, de Flannery O'Connor. Proyectos me sobran. Lo que me falta es tiempo (Las inquietudes lo he terminado hoy durante un soporífero curso de doctorado, no te digo más).

7 de diciembre de 2008

La comedia humana (Acantilado)

Vitalidad, candidez, ternura,... en dosis generosas. Creo que precisamente por eso lo dejé la primera vez que intenté leerlo: me pareció ñoño. Pero esta vez me ha entrado bien y le he dado una B. Un buen modo de salir del atasco lector.
El libro tiene momentos memorables, como el dicurso de Homer sobre las narices, o la carrera de vallas, o el episodio de la trampa para animales, o la escena en la tienda del Sr. Ara. Lo mejor, el final: me parece espectacular cuando un libro consigue ponerme un nudo en la garganta y que se me nublen los ojos.
Una buena recomendación de Thomas y Beatriz que os traslado.

4 de junio de 2008

Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero (Anaya)

Ayer me acordé de un libro de Literatura Juvenil que me gustó muchísimo: Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero, de Martín Casariego. Es un libro clasificable dentro del subgénero de "iniciación a la vida adulta", tremendamente divertido, nada pasteloso -los libros de adolescentes enamorados tienen este peligro- y que puede leer un adulto sin ponerse rojo.