sábado 6 de febrero de 2010

Claves de una buena novela de policías

Javier Cercas, de Pasen y lean, analiza el libro de Arnaldur Indridason, Las marismas. No se si la crítica es acertada, ya que no he leído el libro, pero da tres claves para el éxito de este tipo de libros que me parecen interesantes:


1. Que te guste el investigador protagonista.
2. El lado humano de todos estos dramas de dolor.
3. El cuidado de los detalles, de lo que depende en gran medida la verosimilitud de una historia.

Tres puntos de referencia útiles para navegar en esta especie de tsunami de novelas de criminales que estamos ¨sufriendo¨.

domingo 24 de enero de 2010

Cuento en sms

De Javier de Navascués, en El sur es el norte: elsuresnorte.blogspot.com/2010/01/cuento-en-sms.html

sábado 23 de enero de 2010

Los Hombres de la Guadaña (Tusquets)

Con Todo lo que muere, John Connolly (Irlanda, 1968) inició una serie protagonizada por el detective Charlie Parker. En Los Hombres de la Guadaña, el Detective está en dique seco y la acción se centra en Louis, un asesino profesional que, junto a Ángel –su compañero en todos los sentidos-, suele acompañar a Parker en sus aventuras y le ayuda a resolver “problemas”. Connolly aprovecha la ausencia de Parker para contarnos la historia de Louis, cuyo pasado regresa en la novela de la mano del enigmático reclutador Gabriel, el ex-compañero de trabajo Ventura y un par de víctimas colaterales de un antiguo encargo.

Louis es una especie de Jason Bourne, un tipo muy preparado para lo suyo, lo que da gran vistosidad a la acción, que está bastante conseguida: el final de la novela es trepidante. Me ha gustado además que, en medio del ambiente violento que reina en la novela, creo que Connolly no se muestra moralmente ambiguo: Louis es muy bueno en lo que hace, tiene un atisbo de buenos sentimientos, pero, sin necesidad de decirlo explícitamente, queda claro que lo que hace está mal. Y ya de paso, otra cosa que me ha gustado es que se nos ahorren detalles íntimos de la pareja Ángel-Louis.

Javier Cercas, de Pasen y lean es un seguidor entusiasta de Connolly, así que te dejo su reseña de este libro y de algunos otros de la serie, El ángel negro y Los atormentados.

viernes 22 de enero de 2010

Algún día, cuando pueda llevarte a Varsovia (Anaya)

Laura es una chica de catorce años y vive en Getafe. Tiene dos amiguísimas, Irene y Silvia, una es la más lista de la clase y la otra tan guapa que hace anuncios. Laura no es ni muy guapa ni muy lista, es normal, pero lee libros y quiere ser escritora, y eso le da su puntillo de originalidad que la hace atractiva. Un día llegan unos nuevos vecinos a casa de Laura: papá, mamá, una hija y un hijo, Andrzej, de quince años. Andrzej es rubio, flacucho, discreto, y tiene una forma de hablar que encandila: ¿a que se ve venir lo que sigue?

Algún día, cuando pueda llevarte a Varsovia es una novela de amor adolescente, en la que se mezclan elementos de novela de aventuras. Está más o menos conseguida, sin momentos rosas ni verdes, detallitos emocionantes y tres o cuatro golpes de humor a cargo de el hámster, que es el hermano pequeño de Laura. La novela no mata, pero se lee a gusto. Recomendable para gente joven. Se me olvidaba, el autor es Lorenzo Silva.

jueves 14 de enero de 2010

El factor humano (Plaza & Janés)

Maurice Castle trabaja en el MI6, sección África, una oficina tranquila donde rara vez ocurre algo digno de que le dediquen una película de intriga. Maurice está casado con Sarah, a la que conoció en Sudáfrica, donde sí se dedicó un tiempo a cosas más movidas durante la época del apartheid. Una filtración que se produce en su sección desencadena una investigación en la que sólo hay dos sospechosos: él y Davies, su compañero.

Wikipedia me dice que en su autobiografía de 1980, porque escribió otras tres, Graham Greene declaró que lo que pretendía con El factor humano era escribir una novela de espías distinta de las convencionales, libre de escenas de acción y violencia a lo James Bond, en la que el trabajo en los servicios secretos británicos apareciera como un modo de vivir, hombres yendo diariamente a su oficina para ganarse un sueldo y garantizarse una jubilación: una visión nada romántica del trabajo de espía. Y ciertamente lo consigue, dando como resultado un libro bastante bueno. No hay disparos, persecuciones, explosiones, lugares exóticos ni chicas Bond. Hay algo de mensajes cifrados, llamadas en clave y seguimientos. Y sí hay intriga, cierta tensión, algún muerto -los justos-, dilemas morales y sobre todo hombres, seres humanos con sus problemas, muy bien delineados.

lunes 11 de enero de 2010

Los mejores de 2009 (III)

Bueno, ya iba siendo hora de publicar la lista de mejores lecturas del año 2009. En total, me he leído unos cuarenta libros, y los que más me han gustado han sido:

1. Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray.
2. Flannery O'Connor, Un hombre bueno es difícil de encontrar; Misterio y maneras.
3. Pío Baroja, Las inquietudes de Shanti Andia.
4. Frederick Forsyth, El cuarto protocolo.
5. John Fante, Llenos de vida.
6. Charles Dickens, Grandes esperanzas.
7. Lois Lowry, El Dador.
8. Evelyn Waugh, Elena.
9. Oakley Hall, Warlock.
10. Isak Dinesen, Memorías de África.
11. Francis S. Fitzgerald, El gran Gatsby.
12. Ian McEwan, Sábado.
13. Miguel Delibes, Señora de rojo sobre fondo gris; La sombra del ciprés es alargada.
14. Mary Ann Shaffer, La sociedad literaria y el pastel de piel de patata de Guernsey.
15. Richard Ford, El día de la Independencia.
16. Benito Pérez Galdós, Misericordia.
17. Alexéi Varlámov, El nacimiento.

Por si sirve de algo, los que no me han gustado han sido:

1. Claudio Magris, Conjeturas sobre un sable.
2. Michael Gruber, El libro del aire y de las sombras.
3. Robert Ludlum, El protocolo sigma.
4. David Baldacci, Los coleccionistas.
5. John Twelve Hawks, El río oscuro. Este es un auténtico horror.
6. Roberto Saviano, Gomorra. No lo pude terminar.
7. Lawrence Norfolk, El diccionario de Lemprière. También tuve que dejarlo.

sábado 9 de enero de 2010

Los mejores de 2009 (II)

Aquí os dejo las recomendaciones que hacen gentes a las que leo habitualmente:

1. Thomas en ¿Tú que lees?
2. Beatriz en Libros
3. Luis Daniel González en Bienvenidos a la fiesta, novelas e infantiles y juveniles
4. César en ¡Asómate y verás!
5. Pilu en Boja pels llibres
6. Molinos en Cosas que (me) pasan
7. Javier Cercas en Pasen y lean

Me gustaría poder decir algo de cada lista, pero... ¡uf! Si alguno de los que pasa por este blog se echa de menos, le pido disculpas de antemano y que me avise y enlazaré también su lista. En breve (cuando me dé), sacaré mi resumen de mis lecturas en 2009.

Actualización 11/01/09: ya sabía yo que me dejaría alguno:

8. Eva en La historia en mis libros

miércoles 6 de enero de 2010

La sombra del ciprés es alargada (Destino)

Durante un paseo por las afueras de Ávila, Pedro recibe una extraña enseñanza de don Mateo, su maestro: «—Tal vez el secreto (de la felicidad) —añadió don Mateo— esté en quedarse en poco: lograrlo todo no da la felicidad, porque al tener acompaña siempre el temor de perderlo, que proporciona un desasosiego semejante al de no poseer nada. Debemos vigilar nuestras conquistas terrenas tanto como a nosotros mismos. Son, casi siempre, la causa de la infelicidad de los hombres». La temprana experiencia de la muerte de un ser querido, hace que se grabe profundamente en el corazón de Pedro esa idea expresada por su maestro: «al tener acompaña siempre el temor de perderlo», hasta el punto de organizar su vida según un principio terrible: evitar dar continuidad a sus relaciones personales y evitar profundizar en la amistad con cualquier persona que por alguna razón esté en constante conexión con él; que su corazón no albergue a nadie, para evitar el dolor que le producirá su pérdida. Se convierte así en un ser huraño, autónomo y oscuro, en el que el mundo rebota: «ni yo pasaba de su costra ni él rebasaba la superficie de mi piel». Pero la barrera que Pedro ha construido es derribada, no sin dificultad, por una ley que es más verdad que el mundo: «no es bueno que el hombre esté solo».

La sombra de ciprés es alargada es la primera novela de Miguel Delibes, con la que ganó el Premio Nadal en 1947. Asusta pensar que con 26 ó 27 años alguien pueda escribir algo tan poderoso, tan contundente, tan bueno, y lo escriba tan bien (yo, a mis casi 40 sudo para componer dos párrafos bien hilados para este blog), aunque a ratos me ha parecido que se estancaba un poco. La novela es dura, nada complaciente, da miedo ver al protagonista pasarlo tan mal. Pero, pienso, el fondo es esperanzado; no te deja de bajón, nuevamente pienso, por el trasfondo religioso de la vida que nos muestra al contarnos la vida de Pedro. Se podría decir de Delibes que es existencialmente pesimista, pero ontológicamente optimista. De hecho, el final de la novela está bañado de una serena alegría. Y el final me ha encantado y me ha hecho soltar el aire que se me había estancado en los pulmones ocho páginas mas atrás: «Me sonreía el contorno de Ávila allá, a lo lejos. Del otro lado de la muralla permanecían Martina, doña Gregoria y el señor Lesmes. Y por encima aún me quedaba Dios».

Una novela altamente recomendable y un buen empujón para seguir conociendo a Delibes.

domingo 27 de diciembre de 2009

Misericordia (Editorial Hernando)

La seña Benina lleva años al servicio de doña Francisquita Juárez de Zapata, doña Paca ahora que las cosas no están económicamente como antes. Benina es un alma buena, que se las ingenia para que su ama no pase necesidad sin enterarse de las mil y un trampas que debe hacer para conseguirle cada día algo que comer. Benina mantiene no sólo a doña Paca, sino también a la hija de ésta, Obdulia, que casó pronto y mal y dedica su día a fantasear con don Frasquito Ponte, un caballerete con las canas pintadas con betún, que conoció tiempos mejores y que ahora vive de la caridad, eso sí, sin que nadie se entere. Misericordia es una historia de ricos y pobres. Los primeros son bastante inútiles, de corazón frío, viven engañándose y malgastan su tiempo soñando con que alguien les devolverá a su situación anterior. Los segundos son capaces, realistas, y de gran corazón. Supongo que es un libro que tiene su punto de crítica social, un pelín maniquea, la verdad.

No intentaré juzgar la calidad de Benito Pérez Galdós: la historia de la literatura ya lo ha hecho. Como me gusta hacer, sólo añado mis impresiones personales. Esta no es, seguramente, una de las obras más citadas o más famosas de su autor (quizá sí, no estoy muy puesto en literatura del XIX español), pero me ha gustado bastante y creo que vale la pena leerla. La historia tiene su suspense —¿hasta dónde llegará la miseria de doña Paca y la seña Benina? ¿conseguirá el ciego Almudena convencer a Benina para que conjure al Rey Samdai y se resuelvan sus problemas?— y el manejo del lenguaje es “pata negra”. Parece que no ocurre nada, pero la novela engancha y te apetece seguir leyendo. Por otro lado hay que decir que es una novela decimonónica, por lo que a alguno se le puede hacer a ratos pesada, ampulosa, como que le pilla un poco lejos, sobre todo los modos de hablar y narrar, aunque el tema —la caridad— es universal y atemporal.

Sólo se me ocurre una pega: el final del libro, en mi opinión desconcertante, una especie de confesión “sacramental” laica que no he terminado de entender. Quizá algún experto nos deje en los comentarios alguna pista.

jueves 24 de diciembre de 2009

Feliz Navidad a todos


(Las imágenes son una horterada: limítate a escuchar)



Nell’apparir del sempiterno Sole

che a mezzanotte più riluce intorno,
che l’altro non faria di mezzogiorno.

Cantaron gloria gli Angeli del cielo,
e meritaro udir sì dolci accenti
pastori che guardavano gli armenti.

Onde là verso l’umile Bethlemme
preser la via dicendo: “andiam d’un tratto
e sì vedrem questo mirabil fatto".

Quivi trovaro in vili panni avvolto
il Fanciul con Giuseppe e con Maria:
oh benedetta e nobil compagnia.

miércoles 16 de diciembre de 2009

El nacimiento (Acantilado)

El y Ella —no sabemos sus nombres— llevan años distanciados. Muy distanciados: «Su matrimonio (...) hacía mucho que se había vuelto una costumbre; la pasión que pudo haber habido se convirtió en preocupación del uno por el otro, y luego también esa preocupación se apagó». Después de doce años sin tener un niño y sufrir por ello, conciben un hijo, casi por error. La aparición de un tercero, y todo lo que viene después, hace renacer el matrimonio. Más bien, lo que lo hace renacer es ese todo lo que viene después, del que sólo diré que es duro, muy duro.

El nacimiento me ha parecido un prodigio, desde el primer capítulo. Y me ha hecho recordar a Ricardo de San Víctor, cuando en su De Trinitate utiliza la analogía del amor para ilustrar la trinidad en Dios y habla de que el amor entre dos personas no es perfecto si no hay una tercera, que sea el objeto común del amor de los dos amantes: el amigo condilecto, el amigo común. Para Ricardo, ese tercero es el Espíritu Santo. En El nacimiento, el tercero es esa criatura que viene al mundo entre tantas dificultades.

Un libro muy recomendable, salvo quizá para embarazadas un poco aprensivas. Y admirable cómo Alexéi Varlámov maneja tan bien un personaje femenino.

Conjeturas sobre un sable (Anagrama)

Entre octubre de 1944 y mayo de 1945 la región de Carnia (Italia) fue ocupada por el ejército cosaco, encabezado por el general Krasnov. Según cuenta el libro, los cosacos apoyaron a Hitler frente a Rusia; a cambio recibirían una porción de tierra donde establecer una patria cosaca. Todo acabo mal. En forma de carta, un sacerdote jubilado rememora sus investigaciones sobre aquellos hechos, concretamente sobre la posibilidad de que un cadáver exhumado años más tarde en Villa Santina, junto al cual se encontró una empuñadura de sable cosaco, fuera o no el del general Krasnov. Y de paso, reflexiona sobre el peculiar carácter de Krasnov, el espíritu cosaco y aquella extraña alianza con los alemanes.

Después de dos intentos he conseguido acabar Conjeturas sobre un sable. El libro es muy breve, pero me ha costado un mundo. ¿Demasiado erudito? Es probable. No he conectado con el género.
Tampoco se me ha hecho fácil el modo de escribir de Claudio Magris, con frases muy largas, llenas de aclaraciones entre comas. Sólo me ha gustado la parte inicial, en la que el viejo sacerdote cuenta cómo es su vida actualmente: son una pocas páginas llenas de frases e ideas aprovechables. Un ejemplo tomado de la página catorce: «Tengo pocas distracciones, rezar me cansa y para ayudar a los demás, el más auténtico oficio religioso, ya no me valgo: ayudar quiere decir escuchar al otro, seguirle en sus laberintos sin extraviar el propio camino, apoyarle sin debilidad y corregirle sin rencor, identificarse con sus fantasmas sin perder los propios, saber ofrecer la otra mejilla o darle una bofetada, según los casos». A mi me gustaría saber ayudar así.

Le he puesto una D, que sólo significa que no me ha gustado, no que lo considere de poca calidad.

martes 15 de diciembre de 2009

Los 10 mejores de 2009 (I)

Ya se nos va acabando el año 2009 y comienzan a proliferar las listas de "Los 10 mejores (lo que sea) de 2009". De momento te dejo una bastante simpática que he visto por ahí: Los 10 videos virales más creativos de 2009

(Lo he pillado de Scriptor.org)

viernes 11 de diciembre de 2009

Señores gobernantes

Puro sentido común.

viernes 4 de diciembre de 2009

El claro del bosque (Minúscula)

No está hecha la miel... Eso debe ser. No he conectado con El claro del bosque, de Marisa Madieri, y eso que sé que es bueno, y eso que disfruté un montón con Verde agua, y eso que me costó encontrarlo, y eso que... Pues que no he conectado con esta fábula floral que narra la historia de Dafne, una margarita que vive en un claro de un bosque: infancia, pubertad, adolescencia y final. La escritura de la Madieri es tersa (esto me lo dijo un amigo comentando Verde agua), y casi no te das cuenta de estar pasando una página tras otra; se lee muy a gusto, pero... pues eso, que me ha dejado un poco frío, que le vamos a hacer. Una pena.

jueves 3 de diciembre de 2009

El libro del aire y de las sombras (Alfaguara)

Michael Gruber tiene una pinta bastante simpática en la foto de la solapa de portada de este su último libro publicado, pero no os dejéis engañar. La acción arranca en una librería de libros raros de Nueva York (bien, bien), después de dos capítulos un tanto enigmáticos (suspense, bien, bien), pero no os dejéis engañar. Flojo, flojo, y no añado el tercer "flojo", porque algún destello hay, para qué negarlo. Para colmo de males, uno de los protagonistas es un promiscuo abogado del que no se nos ahorran sus promiscuidades: me cabrea la sal gorda en los libros, especialmente si es puro adorno.

Sin embargo, algo he sacado de bueno: se ha fortalecido en mí el propósito de huir de la literatura de entretenimiento pura, y buscar cosas que me entretengan, pero de calidad. No sé si lo conseguiré: ya sabes, el fomes peccati literario, que hace que no pueda evitar leerme un bodriete de vez en cuando.

sábado 28 de noviembre de 2009

Cómo mejorar la media de lectura en tres sencillos pasos

He estado echando cuentas, y desde septiembre hasta hoy me he leído 15 libros: para mi es una media espectacular. Si te interesa mejorar tu media, te explico en tres breves pasos cómo lo he conseguido yo:

1. Cámbiate de casa. Trasládate desde tu actual casa, a 20-30 minutos andando de los lugares que frecuentas, a otra que esté a 30-40 minutos en medios públicos de los lugares que frecuentas (30-40 de ida y 30-40 de vuelta).
2. Si tienes coche, véndelo. Si tienes moto, también. En mi caso no hizo falta porque no tenía. Con el dinero que saques cómprate millones de bonometros y bonobuses para todas las zonas posibles de tu ciudad. La bici es implanteable: en bici hay que ir vestido para hacer deporte, no con traje y corbata, y menos con minifalda (el otro día una moza, montada en una bici de paseo bastante vintage, se pegó un morrazo delante de mis narices mientras intentaba luchar por mantener la mini en su sitio).
3. Elige libros que se puedan llevar en el bolsillo, bolsa, bolso o lo que sea que lleves sin provocarte una lesión de espalda (los de Stieg Larsson descartados). Entre 250 y 300 páginas va bien.

viernes 27 de noviembre de 2009

Sábado (Anagrama)

Siempre que he leído algo de Ian McEwan me ha gustado: Los perros negros, Niños en el tiempo y En las nubes. Sábado no podía ser menos: me ha encantado. El libro va siguiendo, desde horas antes del alba, cómo transcurre un sábado como otro cualquiera de Henry Perowne, un neurocirujano enamorado de su trabajo y de su estupenda familia. Desde el minuto 1, McEwan consigue transmitirte tensión: todo parece ir bien, pero no es así, algo va a pasar y no sabes cuando, hasta que en la página 242 la novela pega una subida de revoluciones que lo flipas (perdón por el vulgarismo).

A McEwan le gusta poner a sus personajes en situaciones límite y habitualmente lo consigue, en este caso desde luego. Además, como decía a propósito de El día de la Independencia, me gusta cómo logra describir estados de ánimo, emociones, sentimientos, de manera que te hagas cargo en cada momento de lo que siente el protagonista.

Quizá te sea de más ayuda esta entrada de Javier Navascués en su blog El sur es el norte: es lo típico que me hubiera gustado escribir sobre este libro.

Homero, Ilíada (Anagrama)

Hace algunos años, a Alessandro Baricco se le ocurrió organizar una lectura en público de la Ilíada. Cuando encontró quien arriesgara plata en el asunto, decidió que debía intervenir sobre el texto original para que pudiera ser leído en público. Así que agarró la traducción de Maria Grazia Ciani, editada por Edizioni Marsilio (Venecia 1990, 2000), que ya estaba en prosa, hizo una serie de cortes para adptar su duración (básicamente eliminando repeticiones y las intervenciones de los dioses), adaptó el estilo, pasó la narración a primera persona, dando voz a una serie de protagonistas, y añadió alguna cosilla (que siempre aparece en cursiva para no liarla). El resultado es bastante bueno: una lucha brutal, héroes, pasiones humanas en estado puro. La única pena es que cada vez que se nombraba a Aquiles me venía a la cabeza Brad Pitt (que me perdonen las incondicionales, pero hay que reconocer que no era muy creíble como Aquiles en Troya).

Probablemente alguno se habrá rasgado las vestiduras ante tamaña profanación, y dirá que la Ilíada sin los dioses pierde mucho, que en verso noséqué, que las adaptaciones nosécuál. En efecto, es probable que el resultado sea una profanación. Yo sólo puedo decir que el original nunca lo habría leído y con este libro de Baricco me he acercado a un clásico que faltaba en mi biobibliografía. Hasta el posible que me anime con la Odisea.

Nota: los datos del primer párrafo están sacados de la introducción del libro. Que nadie piense que soy un sabiondo.

Señora de rojo sobre fondo gris (Destino)

En los últimos diez años me han podido recomendar este libro un millón de veces, pero siempre me había dado pereza. Delibes me da pereza -sé que esto que acabo de escribir es una animalada, pero es así-. los monólogos me dan pereza, y me dan pereza los libros que todo el mundo me recomienda. Hasta que José Ramón Ayllón y su Tal vez soñar consiguió que lo sacara de la estantería y lo abriera: ¨Hummm: ciento cincuenta páginas, letra grande... Podría ser¨. Después de unas pocas horas de lectura voraz pero pausada la conclusión es: menuda gozada de libro. Temas bellísimos -amor, familia, enfermedad, arte- desarrollados por una pluma que para mi la quisiera. Te lo aconsejo vivamente.

Una sola pega: Ana es imposible. Aunque da igual: lo platónico también me va.