Mostrando entradas con la etiqueta BOND Ruskin. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta BOND Ruskin. Mostrar todas las entradas

11 de septiembre de 2013

Un cuarto en la azotea (Automática)

Título: Un cuarto en la azotea (The Room on the Roof)
Autor: Ruskin Bond
Año: 1956
Edición: Automática, Madrid 2013

«Ganadora del John Llewellyn Rhys Prize y primera novela de Ruskin Bond, Un cuarto en la azotea narra la historia de Rusty, un huérfano de colonos en una India que comienza a reestructurarse tras la caída del Raj. Vive bajo la estricta tutela de su tío en una pequeña comunidad inglesa en las montañas, cercana a Dehradun, aislada de su entorno y anclada en el pasado. Pronto la curiosidad y el empuje propios de la juventud llevarán a Rusty a buscar más allá de las estrechas fronteras de su hogar, y a comenzar una nueva vida entre las calles y gentes de un país recién dividido» (de la contraportada).

Lo he terminado hace media hora y me ha encantado. Es breve, capítulos cortitos y fácil de leer; casi no te das cuenta, es como si te deslizaras por la narración. Quizá la palabra es "tersura". Es cierto que le falta un pelín de carga dramática, sobre todo al final, pero no sé si se le puede pedir más a una primera novela escrita a los diecisiete años. Lo aconsejo.

20 de septiembre de 2012

Delhi no está lejos (Automática Editorial)

Título: Delhi no está lejos (Delhi is not far)
Autor: Ruskin Bond
Año: 1994
Edición: Automática Editorial, Madrid 2012

«Arun es un joven escritor que anhela un futuro en la gran ciudad; allí donde Nehru construye "los nuevos templos de la India". Suraj recorre Pipalnagar con su bandeja de baratijas mientras estudia incesantemente para preparar los exámenes que podrían cambiar su vida. Kamla busca una "familia" en la que refugiarse de la soledad de los cuerpos extraños a los que se entrega cada noche. Juntos se abrirán camino en una India desconocida para muchos occidentales, la que discurre entre la resignación y la esperanza, esa donde millones de sueños individuales esperan su momento, más allá de las grandes ciudades... Delhi no está lejos», dice la contraportada del libro.

La India y su cultura no me atraen, así de entrada; sin motivo, es algo no racional. Creo, de hecho, que nunca he leído un libro de un autor indio (al menos no lo recuerdo), pero pudo más el amor fraterno y acepté. Gran cosa desconfiar de vez en cuando de nuestros prejuicios. Delhi no está lejos es... ¿delicioso?, ¿duro?, ¿bonito?, ¿sincero?, ¿sobrecogedor? Quizá un poco de todo. Desde luego está muy bien escrito y muy bien traducido. ¿Por qué me ha gustado si la cosa india no me dice mucho? Pues creo que porque Ruskin Bond no se dedica a hablar de la India, de su cultura, de sus costumbres. La India y su realidad, siempre dura, son sólo el escenario de la amistad con mayúscula que viven tres personas. Y eso, la amistad con mayúscula, es universal. Altamente recomendable.

Actualización: se me olvidaba: el prólogo de María López, la traductora, aporta claves interesantes. Y qué decir de la portada de Álvaro Pérez d'Ors. Y de la cuidadísima edición. Y de... Lo dejo que me estoy embalando.