28 de febrero de 2010

Los mejores de 2009 (y IV)

Con un poco de retraso, termino la serie de posts dedicados a Los mejores de 2009. Esta vez le toca el turno a las mejores películas que he visto en 2009. He evitado “las que a todos nos han gustado”, tipo Gran Torino o Slumdog Millionaire. También he puesto dos bodrios que vi muy a mi pesar, por si alguno duda sobre si valen la pena. En todas he añadido algunos comentarios y el enlace al post que escribí en su momento o la crítica de decine21.com.

a) Las que más me han gustado (no necesariamente por orden)
Hacia rutas salvajes. Para gente mayor.
12. Para gente mayor. Es bastante dura
Enrique V. Histórica. Al ser una adaptación bastante fiel de la obra de teatro de Shakespeare, priman los diálogos sobre la imagen.
Bella. Melodrama con fondo.
El tren de las 3:10. Un buen western.
Mil años de oración. Película mínima para cinéfilos de gran fuerza emotiva.
El increíble Hulk. Acción. Todos tenemos nuestro puntillo freak, ¿no?
Red de mentiras. Buena peli de espías con un Di Caprio que cada vez lo hace mejor.
El intercambio. Me pareció durísima, sobre todo sabiendo que es una historia real. Angelina Jolie demuestra que sabe hacer algo más.
El desafío. Frost contra Nixon. Una película sobre periodismo. Minoritaria.
El festín de Babette. Una gran película danesa, merecedora del Oscar a la Mejor Película en lengua no inglesa en 1987. Minoritaria.
The Visitor. El final es un poco flojo, pero es una gran película.
Despedidas. Japonesa. Con fondo. Minoritaria.
Resistencia. No sé si es una gran película, pero me encanto.

b) Horrorosas
Crepúsculo. Sin duda, lo peor que he visto en mucho tiempo. Con decirte que la vimos casi sin sonido, con mi sobrino bambando por la habitación, y el argumento se seguía perfectamente.
Arma fatal. Una patochada indescriptible.

Te dejo también un par de listas más profesionales. Son listas de las que me fío: la de Juan José García-Noblejas, de Scriptor.org y la del equipo de decine21.com.

27 de febrero de 2010

Gambito turco (Salamandra)

Animado por el buen resultado obtenido con Muerte en el Leviatán, me animé a leer Gambito turco. Debo decir, con cierto dolor, que no me ha gustado. Principalmente, porque no es una novela propiamente policíaca, que es lo que esperaba, sino más bien una novelita de espías ambientada en la época de la guerra ruso-turca (1877-1878), y como novela de espías le falta complejidad. Por otro lado, no he seguido bien el desarrollo de la acción (no llegas situarte bien con los movimientos de las tropas) y me he perdido con los personajes (los nombres rusos son irrecordables de una página a otra).

Como suelo decir cuando un libro no me ha gustado, el problema puede ser mío, no del libro. En este caso puede haber influido la falta de informacion previa sobre el libro, que mi sentido de la orientación es pésimo y que no tengo buena memoria. De todas formas no abandono todavía a Boris Akunin: le voy a dar una tercera oportunidad con Conspiración en Moscú, cuarta entrega de la serie Fandorin.

24 de febrero de 2010

Muerte en el Leviatán (Salamandra)

París, marzo de 1878. Tras la aparición de una serie de cadáveres en la villa de lord Littleby, un coleccionista de arte indio, se hace cargo del caso el comisario Gauche, viejo sabueso de la policía francesa. Las pistas lo conducen hasta el Leviatán, un lujoso transatlántico que realiza la ruta entre Southampton y Calcuta. A medio camino, en Port Said, se une al pasaje un apuesto, culto y sagaz diplomático ruso llamado Erast Fandorin, que viaja a Japón en misión profesional. Ante su presencia en uno de los salones del buque, donde Gauche reúne todos los días a un grupo de confiados pasajeros entre los que se encuentra el asesino, las mujeres caen rendidas a sus pies y los hombres recelan. Poco después, cuando todos empiezan a sospechar de todos y el ambiente se enrarece, un nuevo crimen pone a prueba la sapiencia y astucia del experto comisario, que deberá discernir si la impresionante intuición del joven ruso es digna de su confianza o si, por el contrario, es preferible atenerse a sus propias lucubraciones.

El párrafo anterior está sacado de la contraportada del libro. En general desconfió de estos textos, pero este me ha parecido acertado, así que lo he copiado y me ahorro un trabajo. Muerte en el Leviatán es el primer libro que leo de Boris Akunin (y el tercero de la serie protagonizada por Erast Fandorin) y me ha causado una buena impresión. El crimen es bastante complejo por el número de muertos y el modo en que se ha llevado a cabo, lo que añade interés al desarrollo de la investigación. El detective Gauche es bastante patán, lo que da al libro un aire cómico agradable. Y Fandorin es un tipo interesante, del que se nos dan pocos datos, lo que añade un toquecillo de misterio a todo el asunto (aquí tienes un completo informe sobre el personaje). Además, me ha parecido que Akunin tiene buena pluma -aunque vete a saber con una traducción del ruso-, e introduce elementos originales en el texto, como páginas apaisadas, esquemas y reproducciones de noticias de periódicos.

En resumen, me ha parecido un libro simpático, ligero y agradable, con un "aire Agatha Christie" que me ha gustado.

20 de febrero de 2010

Single & Single (Plaza & Janés)

Single & Single es un despacho de abogados que se dedica básicamente al blanqueo de dinero, apoyado en una bien organizada mafia policial británica. A los pocos meses de la incorporación de Oliver, el hijo del fundador, el despacho comienza a trabajar con los hermanos Orlov, unos curiosos mafiosos georgianos nacidos al amparo de la apertura que siguió a la perestroika. Los Orlov comercian con chatarra, sangre (¡puaj!) y lo que se tercie. Los problemas de conciencia de Oliver, recién licenciado en Derecho, le llevan a dejar el despacho, pasarse “al enemigo” (los buenos) e iniciar una nueva vida. Pero no hay lazos más fuertes que los de la sangre, así que cuando su padre comience a tener problemas, Oliver se verá obligado a salir de su escondite vital para echarle una mano.

John Le Carré es un famoso autor de novelas de espías. Single & Single no pertenece a este género y no es fácil encajarla en ningún otro. No es propiamente policíaca, ni novela negra, ni thriller-tipo-Grisham, aunque tiene un poco de todo. La novela tiene acción, unos cuantos tiros, cero tecnología punta, funcionarios de aduanas y policías bien preparados que hacen bien su trabajo y unos personajes y unas relaciones entre ellos de más profundidad e interés que lo que cabría esperar en una novela, en principio, de entretenimiento. Le Carré ha sido una grata sorpresa, la verdad. Sólo hay un momento en el desarrollo de la historia en que dices “esto no cuadra” (si lo lees te darás cuenta), pero no es un truco excesivo. Y tampoco me ha gustado el donjuanismo de Oliver: parece que es mirarlo y caer en sus brazos. Aunque todo sea dicho, las escenas de alcoba son breves y no molestan demasiado.

18 de febrero de 2010

Leonor de Aquitania (Acantilado)

Peasho de libro. Pero vamos por partes. Primero, esto no es una novela histórica, ni una historia novelada. Como dice Régine Pernoud, la autora, en el Prólogo "la presente obra no es, en modo alguno, una novela, sino que, siguiendo paso a paso una vida novelesca, si es que lo fue, se trata tan sólo de un modesto trabajo de tipo histórico". Debo confesar que cuando leí esto me llevé una pequeña desilusión, ya que tenía ganas de leer este libro desde hace años, pero no me tiran nada nada los libros de historia -creo que es el primero que leo desde que dejé el cole. Segundo, quién es Leonor de Aquitania. Pues fue una mujer espectacular y muy influyente en la Europa del s. XII: duquesa de Aquitania (el mayor dominio sujeto al vasallaje del rey de Francia), inteligente, dos veces reina (estuvo casada con Luis VII de Francia y de Enrique II de Inglaterra), hábil en la política, participó en la Segunda Cruzada, mujer culta y benefactora de poetas y trovadores, madre y abuela amantísima de reyes y reinas de toda Europa... Todo un personaje que echa por tierra algunos prejuicios sobre el papel de la mujer en la Edad Media.

En mi opinión, el trabajo de la autora es excelente, limitándose a contar lo que hay, sin adornarlo, ni edulcorarlo, ni malinterpretarlo, que es lo que pasa a veces cuando se habla de la Edad Media. Sólo dos pegas: una, se echa de menos algún mapa de la Europa de aquella época; la otra, lo de los nombres y los parentescos es un lío, pero es lo que hay.

Valoración final: A mayúscula. Me ha encantado.

10 de febrero de 2010

En lugar seguro (Libros del Asteroide)

Dos jóvenes parejas, los Morgan —Larry y Sally— y los Lang —Sid y Charity— se conocen durante los años de la Gran Depresión estadounidense, en la Universidad de Wisconsin, donde Sid y Larry acaban de ser contratados como profesores de Literatura. En seguida nace entre ambos matrimonios una profunda amistad, por lo mucho que tienen en común, por lo bien que se lo pasan juntos y por lo bien que se complementan. Transcurrido el primer curso académico, la situación da un giro brusco, las respectivas relaciones de pareja se hacen más complejas, nacen niños, aparecen enfermedades, muchos sueños van quedando por el camino... Durante el que será su último fin de semana juntos, en la colonia de verano de los Lang en Vermont, Larry va recordando en un largo flash-back los momentos clave que han dado forma a esa larga amistad: treinta y cuatro años presididos por la lealtad, la generosidad, el amor y algún que otro desencuentro.

He tardado tiempo en escribir esta reseña porque me ha costado formarme una opinión sobre el libro. Debo reconocer que al terminarlo pense: ¨no es para tanto, tiene momentos buenos, pero no es para tanto. Me ha gustado sobre todo la primera parte, la recreación de la época académica en la Universidad de Wisconsin, pero lo demás...¨. Sin embargo, dejando reposar las impresiones, me he ido dando cuenta de que se trata de un buen libro, plagado de interesantes reflexiones sobre el amor y la amistad, sobre el afán de superación y la lucha contra la adversidad. Finalmente, una B para Wallace Stegner y la idea clara de que vale la pena leerlo.

Termino con un consejo: la tercera parte del libro hay que leerla de un tirón, no a ratitos como hice yo, para no perderse ni un matiz de la intensidad dramática que tiene.

6 de febrero de 2010

Claves de una buena novela de policías

Javier Cercas, de Pasen y lean, analiza el libro de Arnaldur Indridason, Las marismas. No se si la crítica es acertada, ya que no he leído el libro, pero da tres claves para el éxito de este tipo de libros que me parecen interesantes:

1. Que te guste el investigador protagonista.
2. El lado humano de todos estos dramas de dolor.
3. El cuidado de los detalles, de lo que depende en gran medida la verosimilitud de una historia.

Tres puntos de referencia útiles para navegar en esta especie de tsunami de novelas de criminales que estamos ¨sufriendo¨.